Infancia de los Padres

II

Aira

¡Hoy es de día en todas partes!

Me amaneció mi pie con una luz rodeándolo.
También me amaneció el cabello,

¡aleluya!

de tan profundo,
oloroso a Ia venas que lo escuchan

Airo

¡Airaaa!
¡Hoy es de trigo . . . de lino . . .
es . . . diurno

Coro

Todo lo confunde.
Hoy es de día en todas partes.
Lo saben ya Ia sal y los profetas

Aira y Airo

Algo toqué sin verlo.
Algo pasó a mi oído sin tocarlo

Aira

Tal vez el viento de El Guardián.
Para fundar Ia aurora pasa de pronto
más veloz que Sí Mismo

Airo

Eso le sirve de sombra

Aira

No pienses más en Ia cerrada noche

Airo

El día dentro del aire ¡aleluya!

Aira

Otro día pasará El Guardián
mucho antes que su propia rapidez

y no quedará oculto

Airo

Cantemos: así sea y será
y aprenderemos su espalda en libertad,
donde se agrupan las cálidas tensiones,
y las temperaturas se indivisan,
para fundar Ia identidad del aire;
su espalda en que comienza Ia extensión.

Hoy es de día y tienes, Aira,
un vestido del color de tu corazón

Aira

Ahora que es de día juega naciendo,
haz como que nacimos pequeños,
tiende tus brazos a tan clara presencia,
y pensemos en el primer áIamo;
entonces lo encontraremos

abierto y ya previsto

esperándonos

Coro

Desde hacía mucho tiempo despertaban sin saber
que era de día en el mundo;
creían que día era lo mismo que se sueña,
creían que despertar era volver;
que irse, era un algo sin luz, de estar ausente.

Creían que Ia mañana era volver, que era un estar,
o un regresar sin tregua,
a vísceras de amor que no se sienten.

Pero una vez, estando así, tendidos
recordando lo claro sin ser, por no perdido ni hallado,
lo jamás contenido en el secreto espacio,
lo no conmemorado en los sentidos,

de súbito, callados y encendidos,
de frente todos ellos, los dos huesos con hueso,
garganta con garganta;

por orgànicos pasos,
por oleajes de entraña húmeda y viva,

entraron a Ia redondez primera.

Recogieron su cuerpo, su alegría de afuera,

y caminando al pie del alba,
ascendieron a todos sus linajes

y dijeron Ia palabra sin sombra;

Ia palabra que estaba en sus inmediaciones
sólo para tomarla,

la palabra que era para todos
y nadie Ia encontraba:

mañana.

Y todo cabía en ella, lo del cuerpo y del aire,
lo del color y el trigo;

y lo que no era del cuerpo ni del aire,
sino de una tercera especie sin sonido.

Y de pronto dijeron Ia palabra sabiéndose purísimos:

mañana.

Todo puesto en el mundo.

Todo visible y hondo esta mañana

Airo

Salgamos al umbral,
dame la mano con que clamas al viento
y estás jugando.

Uno, dos,
¡Tres!

El umbral se me cayó de los ojos -nino ciego-
me quedé con Ia mirada y el recuerdo de una isla

que estaba donde yo estoy
y se miraba al espejo

Aira

Navegaba en el espejo

Airo

¡Niña, juguemos!

Dibujemos el cristal que me engañó esta mañana,
y era un cristal que caía de rama en rama creciendo,
sin saber que lo miraban, ser de cristal inexperto
cayendo de rama en rama

Aira

Juguemos: mi dibujo empieza en un caracol.
La línea pulsa en secreto los números de Ia arena,

¡no la veas!

Un 2 que llegó a las perlas, reemplazándolas
por 2 tamaños distintos de Ia mar;

2 de un siete que restamos en el caracol:

son cinco velas distintas
deshojadas en el agua

Airo

¡Mi capitana!

Aira

¡Señor!

Airo

¡AI abordaje!

Coro

Ondas de menta acuden por el aire,
se suman una a una,
rondan el fresco ruido del velamen;
combaten por cada trozo de Ia espuma.
Palmo a palmo, trazan Ia minuciosa
tiniebla de la ola,
y el marinero pierde su torso en un relámpago

Aira

¡Mi capitááánnn!
El caracol se rompió

Airo

Era un caracol pequeño para olas tan grandes.
Se burlaron los ángeIes . . .

Hay que hacer un caracol de nácar
que no caiga derribado;
más ligero que el viento, tan grande como el agua

Airo

Estoy rendido, es tarde, dibujémonos mañana

Aira

Yo a ti, vestido de manzana

Airo

¿Cuánto es un ángel múltiplicado por 4?

Aira

Repasemos los múltiplos del ángel

Airo

Angel multiplicado por 4 . . . es
gobernador del 3,

multiplicado por sus propios múltiplos
altos e indivisibles,

elevado a potencia inagotable.

Igual a cuadrado de mariposa.

Aira

Todo hacia arriba cantando:

Ia pájara pinta en su verde limón,
y el pájaro pinto en su verde ramita

Airo

Alta, en Ia rama alta, crece Ia naranja

Aira

El pájaro la mira

Airo

El día desata briznas de violines mojados

Aira


El pájaro las pica

Por el suelo frutecen golondrinas silvestres

Aira

Y Ia pájara pinta en su rama se mece

Airo

A Ia mar fui por naranjas
cosa que la mar no tiene

Aira

A la mar que va, viniendo

Airo

Dame Ia mano
Tu dedo meñique no es mi dedo meñique

Aira

Tu dedo meñique me acompaña.
Para dormir lo quiero,
y para ir al país de la uva
con un bastón de mando;

un bastón de mariscal
de campos de azafrán;

porque tu dedo meñique es mi dedo meñique,
ni tus ojos mis ojos

Coro

¡Dormid!

Aira

Ni mi traje, es el traje pequeño que te viste

Airo


Tú eres una niña

Aira

El árbol que está en Ia fuente,
¿es árbola, o es árbol?

Coro

¡Dormid!

Airo

¿Oisite?

Aira

Habla Ia estrella que está en Ia
más alta rama del árbol.

Se pasea de Ia fuente a Ia rama
y dice que ella vino entre varias sirenas,
que Ilegaron al mundo en vacaciones . . .

Pero nadie lo sabe . . .

Airo

Dibujémonos mañana

Aira

Yo a ti vestido de manzana.