Cuando los números hablan 
Por Ariel A. Pérez 

En Estados Unidos, el país de las estadísticas, los números hablan. El espíritu positivista que subyace en la visión del mundo del norteamericano común hace que “los números” sean un factor importante cuando se trata de considerar cualquier tipo de argumento en pro y en contra. Tal es así que cualquiera sea el tema, siempre habrá alguien que saque a relucir alguna cifra que sustente su argumento. La razón es que los números dan una imagen de objetividad que un argumento cuidadosamente elaborado no necesariamente transmite. Pero esa presunta objetividad puede también ser un arma de doble filo, porque muchas veces, la absolutez de estas cifras reducen los argumentos a una calidad tan baja como discutir si dicha estadística es verdadera o falsa. Además, para que un estudio dé resultados numéricos confiables debe basarse en variables científicamente desarrolladas y un método científicamente aplicado. Sin embargo, a pesar de todo los problemas que uno pueda entrever en la base de una visión del mundo que se reduzca a la estadística, hay que reconocer que, cuando uno tiene acceso a ellas, partes completas del universo se iluminan, para adquirir un nuevo significado. 

    Las cifras y estadísticas que aparecen a continuación fueron compiladas de una serie de publicaciones aparecidas en los EE.UU. en diversas fuentes confiables, y son, a mi entender, un reflejo somero pero muchas veces profundo de la sociedad norteamericana y también del mundo en el que vivimos. 

El porcentaje de aumento de las declaraciones de bancarrotas personales aumentó en los EE.UU. un 142% entre 1985 y 1995. En 1996, el Congreso de los EE.UU. trabajó 1.217 horas más que en 1994, mientras que el número de resoluciones aprobadas disminuyó en 198 durante el mismo período. En EE.UU. hay una persona que dice que no puede vivir sin su computadora por cada persona que dice que no puede vivir sin su secador de pelo. Entre los ginecólogos que realizan abortos en los EE.UU., hay dos que son mayores de 64 años por cada uno que es menor de 40. El porcentaje de mujeres norteamericanas que dice que una buena noche de descanso es mejor que hacer el amor es de 50. La cantidad de dinero que los norteamericanos gastan por segundo en el consumo de drogas legales es de $20.000 dólares. El número de mordidas de perros que sufren los norteamericanos cada día es de 12.877, y la cantidad promedio que cuesta tratar todas estas mordeduras por día es de $2.739.726 dólares. En 1996, los norteamericanos tiraron a la basura 239.000.000 millones de toneladas más de ropa y zapatos que 1970. 

El número de años a que un hombre fue sentenciado a prisión en California por cometer un robo por tercera vez, la última por robar cuatro masitas, fue de 26; mientras que el número de días a los que un hombre fue sentenciado también en California por matar a un vándalo y herir a otro que estaban haciendo una pintada en una pared de su propiedad fue de 4. En las elecciones del estado de Mississippi de 1994, tres personas que habían cumplido sentencias criminales fueron elegidas como jefes de policía. El número de californianos que vive o trabaja en una cárcel es de 1 por cada 200. 

Las agencias de inteligencia de los EE.UU. gastaron $20.000.000 de dólares en adivinos entre 1972 y 1995. El número de cabezas nucleares que EE.UU. instaló desde la caída del comunismo hasta enero de 1996 es de 960. El intercambio comercial de los EE.UU. con países que el mismo gobierno de los EE.UU. acusa de cometer torturas es de $400.000.00.000 de dólares. 
 La cantidad pagada en 1996 en una subasta por las tablas de los diez mandamientos de acrílico usados en la película Los Diez Mandamientos fue de $81.700 dólares. El porcentaje de escuelas del estado de Nueva York que todavía usa un sistema de calefacción de carbón es del 25. El número de monitores de alta resolución que se instalarán en la nueva casa de Bill Gate es de 40. El porcentaje de norteamericanos adultos que no puede nombrar ni uno de los países contra los que EE.UU. peleó en la Segunda Guerra Mundial es del 33. El porcentaje de norteamericanos que se duerme con el televisor prendido por lo menos tres noches por semana es de 25. 

El porcentaje de las acciones de la bolsa que el 10% más rico de los norteamericanos posee es de 89. El porcentaje del precio final que un trabajador hawaiano cobrará por coser un pijama de Pocahontas (Walt Disney) es de 0.06. El porcentaje de daño calculado causado por los productos químicos producidos por la compañía norteamericana Du Pont es del 18. 

El porcentaje de adolescentes norteamericanas blancas que dicen estar insatisfechas con la apariencia de su cuerpo es del 90, mientras que el porcentajes de adolescentes negras que piensa lo mismo es del 30. El porcentaje de adolescentes norteamericanos que creen que los programas de televisión deberían ayudar a enseñar qué es bueno y qué es malo es del 82. 
 El porcentaje de los norteamericanos que dice que “se puede creer en la mayoría de la gente” es del 35%. ¿Y Ud.? ¿En qué grupo está? ¿Entre los que duda de la veracidad de estas cifras, o entro los que entablará una discusión inteligente con alguien sobre lo que alguno de estos número significan para nuestra sociedad? 

Back to Writings
e-mail me 
Last modified: March 1997