Desde el año 1929, cuando Edwin Hubble
descubrió
la expansión del universo,
la cosmología
entró en una etapa de dinamismo sin precedentes. Las observaciones
astronómicas relevantes para las teorías del origen
del universo comenzaron a multiplicarse: la expansión de
Hubble, la
radiación cósmica de fondo,
la abundancia
de los elementos primordiales, las edades de los
cúmulos globulares,
las
meta-estructuras galácticas,
etc. Paralelamente, los
avances teóricos
permitieron el desarrollo de nuevas
ideas y la formulación de modelos cosmológicos cada
vez más sofisticados: el
Big Bang
y los modelos estacionario,
inflacionario, quasi-estacionario, y de plasmas.
Algunos de estos modelos (eg. estacionario y de plasmas) ya han sido claramente rechazados por inconsistencias al momento de confrontarlos con las observaciones. Aunque aún existe controversia, la teoría del Big Bang inflacionaria emerge como la solución cosmológica más robusta y consistente gracias al sustento en las observaciones[1]. Observaciones recientes (1999) indican que la expansión del universo parece estar acelerando, por otro lado, las mediciones de la radiación cósmica de fondo revelan que vivimos en un universo de geometría plana, que se expande para siempre pero al final lo hace de forma cada vez más lenta. ¿Cuál es el estado de la cosmología bajo la luz de estos resultados?
Que el universo está en expansión
quedó firmemente demostrado por Hubble en 1929. Aún
queda por determinar la aceleración de esta expansión.
Usando la
luz
emitida por
supernovas
se ha podido indagar sobre
este problema fundamental de la cosmología. Todo parece
indicar que el universo efectivamente presenta la evolución
dinámica característica de un
espacio abierto
en aceleración positiva, es decir, se expande para siempre
y con velocidad creciente. Las consecuencias de esta observación
son profundas, especialmente ahora cuando los avances en la teoría
favorecen un modelo en el que el espacio debe ser plano en vez
de abierto. ¿Cuál es el significado de estas observaciones?
¿Qué alternativas teóricas quedan que puedan
explicar los nuevos datos?
El modelo cosmológico estándar
Para hallar respuestas adecuadas debemos considerar
los conceptos que sirven de sustento a la
cosmología moderna.
El modelo cosmológico estándar se basa en la teoría
de la
Relatividad General
de Einstein, según la cual la
gravedad viene determinada por la geometría del espacio,
la cual depende de la distribución de masa y energía
en el universo. El matemático ruso A. Friedmann (en 1922)
y los Estadounidenses H. P. Robertson y A. G. Walker (en 1928)
encontraron soluciones a las ecuaciones de la Relatividad General
que implican la
expansión del universo.
Estas soluciones
quedan totalmente determinadas con solo dos parámetros
cuyos valores se deben fijar con observaciones: la velocidad
(H0 o constante de Hubble)
y la aceleración de la expansión (q0).
Debido a la acción de la gravedad la
expansión se frena. Sin embargo, es posible considerar
la posibilidad de una expansión universal acelerada positivamente.
Esto es justamente lo que sucede si existe una presión
que actúe en sentido contrario a la gravedad (algo así
como una gravedad negativa, pero constante a pesar del cambio
de volumen durante la expansión). Un campo que genere este
tipo de presión es lo que se llama la
"constante cosmológica"
(L y la densidad asociada con esta WL)
y fue usado por el mismo Einstein para lograr que sus ecuaciones
fueran consistentes con un universo estático tal como lo
pedían los prejuicios del momento.
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La evolución dinámica del universo depende de la masa y radiación total contenida en éste. De aquí se deriva el parámetro de "densidad de masa" (Wm).
La velocidad a la que ocurre la expansión
es distinta para las diferentes etapas de
la historia del universo
y la constante de Hubble (H0) es el parámetro
que se usa para expresarla. La edad del universo
viene dada aproximadamente
como 2/(3H0). La formula exacta depende de Wm
y WL.
Hubble mostró claramente con sus mediciones que el universo se expande de tal forma que entre más lejana se encuentra una galaxia mayor será su velocidad de recesión.
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Esta observación queda plasmada en forma compacta en la ley de Hubble:
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v = H0 x r donde v es la velocidad de recesión de una galaxia a una distancia r. |
Medición de los parámetros
del universo
Los parámetros Wm, WL, y H0
determinan el modelo cosmológico. La medición precisa
y consistente de estos parámetros permite resolver los
problemas fundamentales de la cosmología:
Para medir la constante de Hubble los astrónomos
observan el
espectro
y el
brillo
de unas
estrellas especiales
muy brillantes en galaxias lejanas. El brillo registrado en combinación
con el conocimiento del brillo absoluto de la fuente (el cual
puede ser inferido midiendo otras propiedades de la estrella en
cuestión) dan la distancia a la cual se encuentra. La velocidad
de recesión viene revelada por los cambios en el espectro
observado de la estrella (eg. corrimiento hacia el rojo de líneas
espectrales). El tipo de estrellas más comúnmente
usadas como indicadores de distancia son las
cefeidas variables
y las
supernovas Ia.
Las estrellas cefeidas variables son de gran
utilidad por su alto brillo intrínseco que puede ser determinado
midiendo el período de su variabilidad.
Las supernovas Ia son indicadores de distancia
extraordinarios debido a que se conoce con gran precisión
el brillo intrínseco al momento de su explosión.
Una supernova es un evento cósmico de colosal magnitud.
En el caso de las supernova Ia, una estrella
enana blanca
se chupa
lentamente la atmósfera de otra estrella compañera
(en un sistema binario) y cuando su masa alcanza 1.4
masas solares
ésta colapsa gravitacionalmente expulsando al espacio las
capas superiores de su atmósfera. Siempre explotan al alcanzar
la masa umbral de 1.4 masas solares (el límite de Chandrasekar),
por esta razón las supernova Ia nacen con el mismo brillo
intrínseco el cual es tan intenso que permite detectarlas
hasta distancias de 1.600 millones de
años-luz.
En comparación,
el Telescopio Espacial Hubble puede observar cefeidas solo hasta
distancias de 80 millones de años-luz.
¿Cuál es el valor preciso de la constante de Hubble y la edad del universo?
La expansión del universo se acelera
Mientras que Freedman y Sandage andaban persiguiendo
supernovas y cefeidas para concretar el valor de H, otros dos
grupos interesados en supernovas muy distantes comenzaron a encontrar
información que ayudará a concretar el valor de
los otros parámetros cosmológicos. El Proyecto Cosmológico
Supernova (PCS) liderado por Saul Perlmutter del Laboratorio Nacional
Lawrence de Berkeley y el grupo rival, el Equipo de Busqueda de
Supernovas de Alto z (EBS) liderado por Brian Schmidt del Observatorio
de Mount Stromlo (Australia), se dedicaron a estudiar supernovas
a muy lejanas para observar las desviaciones del flujo de galaxias
de la ley de Hubble esperadas a grandes distancias.
Así como la velocidad de la expansión
del universo viene dada por la pendiente (H0) en una
gráfica de distancia contra velocidad de recesión,
la aceleración de la expansión (q0) viene
dada por los cambios en la pendiente. Para apreciar estos cambios
se hace necesario hacer mediciones de velocidad de supernovas
a distancias superiores a los 4.000 millones de años-luz.
Esta tarea es justamente lo que PCS y EBS se propusieron. Basados
en una población de 80 supernovas con z en el rango 0.18
a 0.86 (z es el corrimiento hacia el rojo debido a la expansión
universal y es la manera como los cosmólogos miden distancias
y tiempos. z aumenta de forma no lineal con la distancia: z=0
se refiere a distancias de 0 y z=0.5 indica una distancia equivalente
a 1/3 del radio del universo) el proyecto PCS encontró
que el universo se acelera positivamente4. Los resultados
obtenidos por el proyecto EBS con el análisis de 25 supernovas
corroboran las conclusiones del PCS.
Para acomodar un universo que se expande aceleradamente
el modelo estándar cosmológico debe incorporar la
constante cosmológica. De los datos de supernovas Ia lejanas
se desprende la conclusión de que WL no es nula y Wm
tiene un valor bajo cercano a 0.2 (el parámetro de aceleración
está relacionado con los otros parámetros: q0
= Wm/2 - WL). Estos resultados tienen gran impacto. Por
una lado, Wm = 0.2 significa que el problema de la materia
oscura5 no es tan grave como parecía. Es decir
sin constante cosmológica, el valor favorecido (por los
modelos inflacionarios) de Wm es 1, lo cual implica
que el universo está dominado por materia 'oscura' cuya
naturaleza no puede ser bariónica (de lo que están
hechos los núcleos de los elementos que aparecen en la
tabla periódica). Con Wm = 0.2 solo un 5 a 10%
de la materia en el universo es la que tiene que ser oscura, en
vez del 90% que pide un modelo con Wm = 1. Por otro
lado, la presencia de en el cosmos hace que el problema de la
edad del universo (eg. las estrellas más viejas que el
universo) sea menos severo, de manera que un valor alto de H0
pueda ser aceptado sin contradicción si éste llega
a ser confirmado.
Es muy temprano para poder afirmar categóricamente
que el modelo cosmológico estándar queda aceptado
o entra en crisis. Las mediciones de la aceleración de
la expansión dependen de Wm - WL, de manera que
no es posible dar valores únicos de los parámetros
separadamente a partir de estos datos solamente. Es interesante
anotar que los experimentos de medición de la radiación
cósmica de fondo planeados para el futuro (Plank de la
Agencia Espacial Europea para el 2007 y MAP de la NASA para el
2000) van a medir el valor de
Wm + WL, permitiendo así
la determinación de los parámetros cosmológicos
sin ambigüedades.
Lo que sí se puede afirmar es que el
modelo cosmológico estándar, no obstante la crítica
de tener que ajustar finamente una larga lista de parámetros
a la manera de los epiciclos en la cosmología pre-copernicana,
continua siendo consistente con el conjunto de todas las observaciones
cosmológicas que se han registrado hasta el momento. Algunos
cosmólogos, entre ellos personajes tan destacados como
Geoffrey Burbidge, Fred Hoyle y Jayant V. Narlikar, no están
de acuerdo con esta posición6. Ellos aducen
a favor del modelo cuasi-estacionario (eg. el modelo estacionario
de Hoyle, Gold y Bondi reciclado para permitir ciclos de expansión
y contracción compatibles con la ley de Hubble) y en contra
del Big Bang proponiendo explicaciones alternativas a las observaciones
que sirven de evidencia al Big Bang: La nucleosíntesis
de los elementos primordiales no ocurre a los tres minutos del
Big Bang sino en los núcleos estelares, el alto corrimiento
hacia el rojo observado en los quasares no es de origen cosmológico
sino consecuencia de una propiedad intrínseca de éstos,
y el espectro de cuerpo negro de la radiación cósmica
de fondo no se debe al equilibrio termodinámico existente
en el Big Bang antes de la época del desacople sino al
equilibrio térmico con granos exóticos de polvo.
El modelo del Big Bang no está acabado y aún presenta
algunos huecos. Las críticas al modelo son favorables en
cuanto permiten refinar los argumentos que lo sustentan, desafortunadamente
las propuestas del modelo alternativo cuasi-estacionario introducen
más inconsistencias de las que desean resolver. Al final
los prejuicios filosóficos tendran que ceder ante los resultados
de las observaciones, y unicamente sobrevivirán los modelos
que pasen esta prueba.
Referencias
1. S. Torres, "El Origen del Universo",
Innovación y Ciencia, Vol. III, No. 2, pp.
44-49 (1994)
2. S.Torres, " ¿En Qué
Universo Vivimos?", Innovación y ciencia, Vol.
IV, No.3, pp.26-32 (1995)
3. http://oposite.stsci.edu/pubinfo/pr/1999/19/pr.html
4. http://www-supernova.lbl.gov/
5. S. Torres, "La Materia Oscura del Universo", Innovación
y Ciencia, Vol. III, N.3, pp.40-46 (1994)
6. G. Burbidge, F. Hoyle, J. V. Narlikar, "A Different Approach to Cosmology", Physics Today, Vol. 52, No. 4, pp. 38-44 (1999)