EL
APO
CALIPSIS

 

Capítulo X

* ¿Quien es la Bestia?

Cambiará la Ley de Dios

“… y pensará cambiar los tiempos y la ley” (Daniel 7:25).

Los Diez Mandamientos de la ley de Dios fueron promulgados por Dios desde el Monte Sinaí y escritos por su propio dedo en las dos tablas de piedra (Éxodo 31:18).  Esa ley sagrada ya existía, pero Dios la codificó y la entregó a su pueblo para que rigiera su conducta por ella.  El Altísimo ha declarado que su Ley es perfecta (Salmo 19:7).  También ha dicho:  “No olvidaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios”  (Salmo 89:34 ).  Son muchas las veces que el Señor nos habla respecto a su ley, sin embargo, hay una rebelión natural hacia los mandamientos de Dios, aun entre los llamados cristianos.  Eso es lo que Pablo nos aclara:  “Por cuanto la intención de la carne es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede” (Romanos 8:7).  Y antes dijo:  “La ley es espiritual, mas yo soy carnal, vendido a la sujeción del pecado” (Romanos  7:14).

Como Dios sabe que el ser humano es débil, nos dio su gracia, para que podamos ser obedientes a su Palabra.  En el nuevo pacto, antes que nos aventuremos a prometer obedecer, Dios nos dice: “pondré mi ley en sus entrañas, y la escribiré en sus corazones…” (Jeremías 31:33)   Por Ezequiel, el Señor añade:  “Pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis mandamientos…” (36:27)  Al contar con la ayuda del Cielo, podemos ser más que vencedores en la lucha contra el mal.  

¿Será posible que entidad alguna se atreva a cambiar la ley de Dios?  La profecía apunta hacia el Anticristo haciendo esto.  Basta mirar los diez mandamientos en el catecismo de la iglesia católica y compararlo con la misma Biblia católica. Vea los cambios hechos en la ley de Dios en la  página 216.  Note que el primer mandamiento cambió.  Más bien usaron el texto de Deuteronomio 6:5 y no las palabras expresas de Jehová en el Decálogo.  El segundo mandamiento fue eliminado por razones obvias: la iglesia usa imágenes para  su culto.  El tercero, que es cuarto en la ley verdadera, reza:  “Santificar las fiestas”.  Al explicar el mandamiento más adelante, el catecismo dice que esa fiestas son el domingo y los días festivos que la iglesia ha establecido.  Con  la eliminación del segundo,  quedan sólo nueve mandamientos y hay que buscar uno para partir en dos.  El único que se prestaba,  por lo extenso, es el décimo, que prohíbe el codiciar la casa, la esposa, y los bienes del prójimo.  Con astucia bien fraguada, la iglesia romana dividió este último mandamiento en dos:  “No consentirás pensamientos ni deseos impuros” y “No codiciar los bienes ajenos”.

Yo pregunto a los católicos estudiosos y sinceros:  ¿Puede usted ver lo  absurdo de este cambio?  El sexto mandamiento dice:  “No cometerás actos impuros”.  El noveno dice:  “No consentirás pensamientos ni deseos impuros.”  ¿No cree usted que es una repetición?  Confío que, como yo, cada uno pueda ver los cambios que se han hecho en la sagrada ley de Dios.

LOS 10 MANDAMIENTOS
SEGÚN LA BIBLIA CATÓLICA / SEGÚN EL CATECISMO

SEGÚN LA BIBLIA CATÓLICA

SEGÚN EL CATECISMO

I.  No habrá para ti otros dioses delante de mí. I. Amarás a Dios sobre las cosas.
II. No te harás escultura ni imagen alguna de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra.  No te postrarás ante ellas ni les darás culto… II.  No tomarás el nombre de Dios en vano.
III. No tomarás en falso el nombre del Señor, tu Dios, porque el Señor no dejará  sin castigo a quien toma su nombre en falso. III. Santificarás las fiestas.
IV. Recuerda el día del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás todos tus trabajos, pero el séptimo día es día de descanso para el Señor, tu Dios.   No harás ningún trabajo, ni  tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el forastero que habita en tu ciudad.  Pues en seis días hizo el Señor el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen, y el séptimo descansó: por eso bendijo el Señor el día del Sábado y lo santificó. IV. Honrarás a tu padre y a tu  madre.
V. Honra a tu padre y a tu madre para que se prolonguen tus días sobre la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar. V.  No matarás.
VI. No matarás. VI. No cometerás actos impuros.
VII. No cometerás adulterio. VII. No robarás.
VIII. No robarás. VIII. No dirás falso testimonio.
IX. No darás falso testimonio contra tu prójimo. IX. No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
X. No codiciarás la casa de tu prójimo.  No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo. X. No codiciarás los bienes ajenos.

Fuente: Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica.

La profecía de Daniel 7:25 dice que la bestia, no sólo pensaría en cambiar la ley, sino, además, los tiempos. Es interesante notar que el único mandamiento que tiene que ver con tiempo es el cuarto, que ordena reposar en el séptimo día.  ¿Se levantó el romanismo contra el cuarto manda- miento?  Si, y lo peor del caso es que se jacta de haberlo hecho con la supuesta autoridad que les dio el Señor. Fue Lucio Ferraris, en su diccionario que indicó que el papa puede modificar la ley divina (Vea Apéndice).

Antes de que Jesús naciera, ya los persas guardaban el primer día de la semana en honor a su dios-sol, Mithra (Vea Apéndice).  Constantino, el 7 de marzo del 321 AD. decretó que todos en su imperio habían de descansar en “el venerable día del sol”, el 1er. día de la semana.  Luego la iglesia católica, a fines del siglo 4to., en el Concilio de Laodicea, hizo el cambio definitivo  (Vea Apéndice).  Hoy tratan de justificar el cambio, diciendo que tienen escritos de los siglos segundo, tercero y cuarto donde los “padres de la iglesia”  indican que se  reunían en el “día del Señor” o domingo.  Pero, aun si esos documentos fueran genuinos, ¿qué autoridad tenían ellos de cambiar el mandamiento de Dios?  ¿Dónde dice la Biblia que hay otra ley?  ¿Dónde , en los Escritos  Sagrados, hay orden de Dios para divorciar el cuarto mandamiento de los otros?  Todavía es peor el hecho de que son los protestantes, los que pretenden regirse “por la Biblia y la Biblia sola”, que defienden más ardientemente el domingo pagano. La iglesia romana se burla de ellos y les dice que al observar el domingo están dándole homenaje a la autora del cambio: la Iglesia Católica romana (Vea Apéndice).  

Al cambiar el cuarto mandamiento, Roma altera toda  la ley, ya que este es el único mandamiento que identifica al Dador de la ley como el Creador del universo.  Es el único mandamiento  que  tiene que ver con tiempo.   La  profecía  lo indicó antes que sucediera:  el Anticristo “pensaría en mudar los tiempos y la ley”.

 Sigue-- 

Índice
Introducción | La Revelación de Jesucristo | Ven, Señor Jesús (Poema) | Las Siete Iglesias
El Santuario | Los Siete Sellos | Él Viene (Poema) | El Sello del Dios Vivo | Sabatista (Poema)
Las Siete Trompetas | El Mensaje del Juicio | Dos Testigos | La Mujer y el Dragón
Sí, Yo soy Adventista (Poema) | El Anticristo | El Mensaje Final | La Gran Ramera | Las Siete Plagas Postreras
El Milenio | La Tierra Nueva | Nuestro Hogar Celestial (Poema) | Apéndice-I | Apéndice-II | Bibliografía