EL
APO
CALIPSIS

Capítulo IV

* El Séptimo Sello

Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora (8:1).

El séptimo sello abre un inmenso panorama, al producirse un silencio por casi media hora.  Para algunos intérpretes este lapso es indefinido. Para otros, considerando el método de día por año, enseñan que esta media hora equivale a una semana.  Este es el tiempo que duraría desde la salida de Cristo del tercer cielo hasta su regreso con los salvados.

En el cielo nunca hay silencio, ya que los seres celestiales no cesan de cantar a Dios y alabar su nombre.  Pero por algún tiempo se produce un silencio.  ¿Por qué?  Cristo dijo que vendría con todos sus ángeles (Mateo 25:31).  Entonces, al salir Él del cielo rumbo a la tierra para buscar a su pueblo, dejará el cielo vacío.  Por todo el tiempo que dure la salida del Señor, en el cielo no ha de oírse cantos, ni alabanzas.  Habrá un silencio solemne hasta que Cristo regrese.

Podemos entender entonces que el séptimo sello se abrirá cuando se efectúe el segundo advenimiento de Cristo.  Por dos milenios la iglesia ha esperado el regreso del Salvador.  Ha predicado sobre ese tema con entusiasmo.  Muchos se han burlado diciendo que todo seguirá igual y que no acontecerá lo que hemos enseñado; que Cristo no vendrá jamás;  y si viniera lo tratarán peor que la primera vez.  Pedro llama a estos “burladores” que andan “según sus propias concupiscencias” (2 Pedro 3:3,4). En su primera venida Cristo se dejó maltratar, humillar y matar; pero en su segunda venida Él ha de manifestarse como “Rey de reyes y Señor de Señores” (Apocalipsis 19:16).  Nadie podrá evitar esa venida.  Será como “fuego consumidor”.  Ante su presencia temblará toda rodilla.  El profeta dice: “Gritará allí el valiente”.  Los que estén listos se levantarán en los aires a encontrarse con el Señor; mientras que los malos buscarán donde esconderse de la presencia de  Jesucristo, pero nada podrá ayudarlos.  La gloria de Cristo y los ángeles, que es transformación para los salvados, será destrucción para los impíos.  

Mientras la nube viviente se eleva al cielo con millones de ángeles y millones de seres salvados por la gracia de Dios, la tierra será un verdadero abismo.  Los capítulos 21 y 22 de Apocalipsis nos darán detalles de estos acontecimientos y del hogar que aguarda a los redimidos de Jehová por toda la eternidad.

 Sigue-- 


Índice
Introducción
| La Revelación de Jesucristo | Ven, Señor Jesús (Poema) | Las Siete Iglesias
El Santuario | Los Siete Sellos | Él Viene (Poema) | El Sello del Dios Vivo | Sabatista (Poema)
Las Siete Trompetas | El Mensaje del Juicio | Dos Testigos | La Mujer y el Dragón
Sí, Yo soy Adventista (Poema) | El Anticristo | El Mensaje Final | La Gran Ramera | Las Siete Plagas Postreras
El Milenio | La Tierra Nueva | Nuestro Hogar Celestial (Poema) | Apéndice-I | Apéndice-II | Bibliografía