EL APOCALIPSIS

APÉNDICE II

Pág. 210:  La Misa, Igual Sacrificio al de Cristo.   “Por lo tanto confesamos que el Sacrificio de la Misa es y debe ser considerado uno y el mismo sacrificio como aquel de la cruz, siendo que la víctima es una y la misma, es decir, Cristo nuestro Señor, quien se ofreció a sí mismo, una y solamente, un sacrificio cruento en el altar de la cruz.  La sangrienta y no sangrienta víctima no son dos, pero sólo una víctima, cuyo sacrificio es renovado diariamente en la Eucaristía, en obediencia al mandato de nuestro Señor: Haced esto en memoria de mí.

 “El sacerdote es también uno y el mismo Cristo el Señor; porque el ministro que ofrece el sacrificio, consagra los santos misterios, no en su propia persona, pero en aquella de Cristo, como muestran  las mismas palabras de la consagración: Este es el cuerpo de Cristo, pero, Esto es mi cuerpo, y así actuando en la persona de Cristo el Señor, él cambia la substancia de pan y vino en la verdadera substancia Su cuerpo y sangre…  Tan a menudo como la conmemoración de esta víctima es celebrada, así de a menudo es la obra de nuestra salvación realizada; esto es decir, a través de este Sacrificio no sangriento fluye a nosotros el fruto más suficiente de aquella víctima cruenta.”  Catecismo del Concilio de Trento para los Sacerdotes Parroquiales, traducido por George  A. McHugh y Charles J. Callan (1958),  Págs. 258, 259.   (Traducido del inglés.)

Pág. 211:  Sacerdote, ¿creador de su Creador?  “De acuerdo al poder del sacerdote sobre el cuerpo real de Jesucristo, es de fe que cuando ellos pronuncian las palabras de consagración la Palabra Encarnada  se ha obligado a sí mismo a obedecer y venir a sus manos bajo las especies sacramentales…  Hemos encontrado que a las palabras del sacerdote- Hoc Est Corpus Meum (Esto es mi cuerpo)- Dios mismo desciende al altar, que él viene dondequiera que se le llame, y tan a menudo como se le llame, y se pone a sí mismo en las manos, aunque ellos sean sus enemigos. Una vez venido, él se queda enteramente a su disposición; lo mueven como quieran, de un lugar a otro;  pueden si quieren encerrarlo en el tabernáculo, o exponerlo en el altar, o cargarlo fuera de la iglesia…

 “…Así que el sacerdote puede, en cierta manera, ser llamado creador de su Creador, …  ‘El poder del sacerdote, dice San Bernardino de Siena, ‘es el poder de la persona divina; porque la transubstanciación del pan requiere tanto poder como el de la creación del mundo.’   ‘Dejen que el sacerdote, dice San Lorenzo Justiniano, ‘se acerque al altar como otro Cristo”.  Alfonso de Ligorio, Dignidad y Tareas del Sacerdote (Brooklyn: Redentorist Fathers, 1927),  pp 26, 27, 31- 34.   (Traducido del inglés.)

Pág. 211:  Tetzel y las Indulgencias:  “ Tetzel ganó por sus enseñanzas en Alemania una inmensa suma de dinero la cual envió a Roma… “  Enseñaba  “que, tan pronto como la moneda sonara en el cofre, el alma por quien el dinero fue pagado iría derecha al cielo.

 “Año 1517.  Es increíble lo que este monje ignorante decía y predicaba.  Él daba cartas selladas estableciendo que aun los pecados que un hombre estuviera intentando cometer sería perdonado.  Él decía que el papa tenía más poder que todos los apóstoles, todos los ángeles y santos, aun de la misma Virgen María.  Siendo que ellos eran sujetos a Cristo, pero el papa era igual a Cristo.”  Oswald Myconius, traducido en la obra de Oliver J. Thatcher y Edgar Holmes McNeal, ediciones,  A Source Book for Medieval History,, Págs. 339, 340.   (Traducido del inglés.)

Pág. 212:  Iglesia Romana ha Derramado más Sangre que Cualquier otra Institución.   “Tenemos que recolectar esas espantosas masacres, tal vez las más horrendas jamás vistas:  la masacre de los Albigenses la cual fue instigada por un papa, o la masacre de San Bartolomé por la cual el papa envió solemnes gracias al Cielo… Cuando consideramos todas estas cosas, no habrá exageración alguna el decir que la Iglesia de Roma ha infligido más grande cantidad de sufrimiento inmerecido que cualquier otra religión que haya existido”.  W. E. H. Lecky,  History of the Rise and Influence of the Spirit of Rationalism in Europe (reprint; New York:  Braziller, 1955), Pág. 45.  (Traducido del inglés.)

Pág. 212:  Torturas y obra de La Inquisición. “La tortura fue ordenada 1252 por Inocencio IV en la bula  De extirpanda con el fin de obligar a los infortunados acusados no solamente a confesarse reos, sino también a denunciar a los otros herejes.  En el 1478 Sixto IV, con una bula, autorizó la erección del Tribunal Supremo de la Inquisición en España, el cual, bajo Torquemada, Deza Jiménez, y otros, hizo tremendos estragos y herejes de hebreos, moros de toda clase. 

“El archivo de la Inquisición en Cuenca, así como los archivos de Simancas, Valladolid, Salamanca, Toledo y los de otras ciudades españolas encierran  los procesos de muchos protestantes españoles.  La historia de la Inquisición española está aún por ser escrita.”  Samuel Vila y Darío A. SantaMaría: Enciclopedia Ilustrada de la Historia de la Iglesia (Editorial CLIE, Terrassa, Barcelona, 1979),  Págs. 384, 385.

Pág. 212:  La Masacre de San Bartolomé.  Las guerras de religión francesas llegaron a un clímax el 24 de agosto del 1572, la noche de San Bartolomé.  Los Católicos, bajo el liderato de la familia Guisa, se levantaron e intentaron  masacrar a todos los protestantes- llamados Hugonotes- en París y  las provincias.  Aunque por lo menos 5,000 personas perdieron sus vidas, la atrocidad ayudó a unir a los Hugonotes…  El holocausto se intentó hacer silencioso, súbito y completo.”   Francis Edwards, Reform and Revolt  (The Reader's Digest Assciation, Inc.,  Pleasantville, New York,  1974), Pág. 109.  (Traducido del inglés.)

“En el propio palacio real del Louvre, la sangre corría por las escaleras.  

“La matanza de París fue la señal para que se produjeran hechos semejantes en las provincias.  Los de Guisa habían enviado órdenes en ese sentido y, aunque varios magistrados se negaron a cumplirlas, diciendo que no eran verdugos ni asesinos, los muertos se contaron en decenas de millares.

“La noticia conmovió el resto de Europa… Isabel de Inglaterra se vistió de luto.  El emperador Maximiliano II, con todo y ser buen católico, expresó su horror.  Pero en Roma y en Madrid los sentimientos fueron muy distintos.  El papa Gregorio XIII, al principio conmovido, cuando creyó que el protestantismo había sido aplastado en Francia ordenó que se cantara un Te Deum en celebración de la noche de San Bartolomé, y que se hiciera lo mismo todos los años para conmemorar el supuestamente glorioso acontecimiento.  En cuanto a Felipe II, se dice que al enterarse de los sucedido rió en público por primera vez, y que ordenó un Te Deum  y otras celebraciones.”  Justo L, González, Historia Ilustrada del Cristianismo,  Tomo 6, “La Era de los Reformadores” (Editorial Caribe, Miami, Florida),  Págs. 176, 177.

Pág. 213:  Iglesia Católica Niega Libertad Cuando está en Mayoría. El autor Robert McAfee Brown, cita  datos de la Civilita Cattolica, publicación oficial de la Compañía de Jesús en Roma, que dice, ente otras cosas:  “Consecuente-mente, en un estado donde la mayoría de la gente es católica, la Iglesia ha de requerir que la existencia legal sea denegada al error, y que si las minoría religiosas actualmente existen, han de tener sólo una existencia de facto, sin oportunidad de esparcir sus creencias.”  El autor luego indica: “La Iglesia católica defiende la libertad religiosa cuando está en minoría, pero practica la discriminación religiosa cuando está en una abrumadora mayoría.”  American Catholics: A Protestant – Jewish View  (editado por Phillip Scharper, Sheed and Ward, Inc. N.Y., 1959) Pág. 82.  (Traducido del inglés.)

Pág. 213:  Intolerancia Religiosa: Deber Sagrado.  “Para la Iglesia Católica, la verdad religiosa es una, no múltiple ; la Iglesia sola posee el depósito completo de esa verdad por revelación divina, junto con una comisión divina  de enseñarla a todo hombre.  Sigue como consecuencia de que en orden a ser fiel a su constitución esencial, la Iglesia Católica no puede conceder que otras religiones sean teoréticamente justificables; de ahí que la intolerancia dogmática en materia de verdad religiosa no es meramente un derecho pero  un deber sagrado.”  Editorial: ‘Sobre Tolerancia Religiosa,  America, National Catholic Weekly Review   920 Broadway, New York 10,  N.Y.), 103  (Sept. 24, 1960), Pág. 691.  (Traducido del inglés.)

Pág. 217:  Papa Puede Modificar la Ley Divina.  “El papa puede modificar la ley divina, siendo que su poder no es de hombre, pero de Dios, y él actúa en el lugar de Dios sobre la tierra, con todo el poder de atar y desatar sus ovejas,”  Lucio Ferraris, Prompta Bibliotheca  Vol. 6 (Venecia, Gaspar Stori, 1772), Pág. 29.  Del Latín.  (Traducido del inglés.)

Pág. 217:  Mithra.  “Fue en Asia Menor, tal vez durante el fermento religioso comenzado por Alejandro, que la nueva religión, Mitraísmo, tomó la forma definida por la que la conocemos en su período romano  cuando Mithra era el supremo Dios-sol Invictus identificado por los romanos con el Sol o su Genio.”  Walter Woodburn Hyde,  Paganism to Christianity in the roman Empire,  Pág. 61.  Publicado por University of Pennsylvania Press, Philadelphia, 1946.  (Traducido del inglés.)

En la página 60, el mismo autor señala como copiadas del mitraísmo estas dos instituciones:  “el día 25 de diciembre, dies natalis solis, … y el domingo, ‘el venerable día del sol, como Constantino lo llamó en su edicto del 321”.

Pág. 217:  Concilio de Laodicea.  “El primer importante decreto conciliar en la historia de la observancia del Domingo es aquel contenido en el canon 29 del Concilio de Laodicea [siglo 4to.]… Los cristianos de Phrygia habían caído en la práctica Judía de abstenerse de trabajar  en los Sábados y estaban insistiendo  que otros hicieran  lo mismo.  Contra estos ‘judaizantes, el concilio actuó, advirtiendo a los fieles que ellos debían trabajar los Sábados y no descansar como los Judíos.”  Vincent J. Kelly, Forbidden Sunday and Feast-day Occupations, Pág. 30, 1943, Catholic University of America Press, Washington.  (Traducido del inglés.)

Estas son las palabras textuales del canon 29 del concilio de Laodicea:  “Los cristianos no deben judaizar y estar ociosos en Sábado, sino que deben trabajar ese día; pero en el día del Señor (domingo), deben dar especial honor, y siendo cristianos, deben, si es posible, no hacer trabajo alguno en ese día.  Sin embargo, si se hallaren judaizando serían separados (griego Anathema) de Cristo…”  Charles Joseph Hefele, A History of the Christian Councils, Vol.2,  Pág. 316  (Edinburgh, T. and T. Clark, 1896).  (Traducido del inglés.)

Pág. 217:  Iglesia Católica Regaña a los Protestantes por guardar el Domingo y Pretender Seguir la Biblia. “La Biblia, la cual los Protestantes claman obedecer exclusivamente, no da autorización para la substitución del primer día de la semana por el séptimo.  ¿En qué autoridad, en consecuencia, lo han hecho?  Sencillamente en la autoridad de esta misma Iglesia Católica que abandonaron, y cuyas tradiciones condenan.”  John L. Stodard, Rebuilding a Lost Faith  (New York: P. J. Kenedy and Sons, 1826), Pág. 80.  (Traducido del inglés.)

Pág. 219:  Decreto de Justiniano sobre Supremacía Papal. “Así que, de acuerdo a las provisiones de estos concilios, ordenamos que el santísimo papa de la antigua Roma ha de tener el primer rango de todos los pontífices, pero el beatísimo arzobispo de Constantinopla, o la Nueva Roma, ha de ocupar el segundo lugar luego de la santa sede apostólica de la antigua Roma, la cual tendrá preeminencia sobre todas las otras sedes.”   Justiniano, Novella Núm 131 (Nueva Constitución) , caps. 1,2 en  The Civil Law, traducida por S. P. Scott, Vol. 17, 1932, (The Central Trust Company, Cincinnati),  p. 125.  (Traducido del inglés.)

Pág. 220:  Apresamiento y Muerte del Papa Pío VI.  “Cuando en el 1797 el Papa Pío VI enfermó gravemente, Napoleón dio órdenes que en el evento de su muerte no se habría de elegir sucesor a su oficio, y que el papado habría de ser descontinuado.  Pero el papa se recobró; la paz fue pronto rota;  Berthier entró en Roma el 10 de febrero del 1798, y proclamó una república.  El anciano Pontífice rehusó violar su voto en reconocerla, y fue apresurado de prisión en prisión en Francia.  Agobiado con fatiga  y tristezas, murió … (en) agosto del 1799, en la fortaleza francesa de Valence, a los 82 años.  No es extraño que medio Europa pensó que el veto de Napoleón sería obedecido, y que con el papa el papado estaba muerto.”  Joseph Rickaby, “The Modern Papacy”, en Lectures on the History of Religion,  Vol. 3  [conferencia 24, Pág. 1]  Londres, Catholic Truth Society, 1910.  (Traducido del inglés.)

Pág. 221:  Francia Declara el Papado Abolido.  “Los estados papales, convertidos en la República Romana, fueron declarados estar en alianza perpetua con Francia, pero el genera francés era el amo real de Roma… Las propiedades territoriales de los clérigos y los monjes fueron declaradas propiedad nacional, y sus antiguos dueños echados en prisión.  El Papado estaba extinto:  ningún vestigio de su existencia quedaba;  y entre todos los poderes Católicos, ni un dedo fue levantado en su defensa.  La Ciudad Eterna ya no tenía príncipe o pontífice; su obispo era un cautivo moribundo en tierras extranjeras; y el decreto estaba ya anunciado que ningún sucesor sería permitido en su lugar.” George Trevor, Rome: from the Fall of the Western Empire  (Londres:  The Religious Track Society, 1868)  Pág. 440.  (Traducido del inglés.)   

  

Pág. 221:  Concordato de Napoleón con la Sede Papal.  “Los republicanos franceses estaban muy ansiosos que Roma no tuviera otro Papa.  Pero mientras los reversos de las armadas revolucionarias dejaron el Sur de Italia a sus antiguos amos, los cardenales estaban prestos a una elección en Venecia.  Ellos eligieron a Bernabé Chiaromonti, quien asumió el nombre de Pío VII.

 “La primera transacción de este papa fue una negociación con el gobierno de Francia, del cual Napoleón Bonaparte fue el Primer Cónsul…

 “Él (Napoleón) percibió que la gran mayoría de los habitantes de Francia no sabían otra forma de fe que el Romanismo, debía llegar a ser la religión establecida del país.  De acuerdo a esto encontramos que ahora comenzó negociaciones  con el Papa, lo que resultó en un Concordato en julio de 1801, donde la religión Católica Romana fue una vez más establecida en Francia.  Él también dejó a Pío en posesión de su principado italiano.”  Arthur  Robert Pennington, Epochs of the Papacy  (Londres:  George Bell and Sons, 1881),  Págs. 450, 452.  (Traducido del inglés.)

Pág. 221:  Tratado de Letrán.  “Roma, 11 de febrero  (1929)  (AP) -  La pregunta Romana esta noche fue cosa del pasado y el Vaticano estaba en paz con Italia.  La realización formal de esto fue el intercambio de firmas en el histórico palacio de San Juan de Letrán por dos notables plenipotenciarios, el Cardenal Gaspari por el papa Pío XI y el premier Mussolini por el Rey Víctor Manuel III.

“Al estampar sus autógrafos al memorable documento, sanando la herida que ha estado enconada desde el 1870, extrema cordialidad fue expuesta en ambos lados.”  Periódico San Francisco Chronicle, Martes 12 de febrero de 1929, Pág. 1.  (Traducido del inglés.)

“Asociado a este tratado estaba un concordato doméstico y un convenio  financiero donde, el estado Italiano pagó a la Santa Sede la suma de 8 ½ millones de libras en efectivo y 11 millones de libras en bonos de estado italianos, lo cual fue aceptado en restitución por los daños materiales a consecuencia de la pérdida de los Estados de la Iglesia… El tratado y concordato fueron incorporados en la constitución de la nueva república Italiana después de la Segunda Guerra Mundial.”  Donald Attwater, A Catholic Dictionary,  Tercera edición; 1958  (The Macmillan Company, New York), Pág. 282.  (Traducido del inglés.)

Pág. 222:  Donación de Constantino.  “…la más famosa falsificación  en la historia europea.

“Este destacado documento fue aceptado casi universalmente como genuino del siglo noveno hasta el décimo quinto.”

Parte del texto del documento:  “Siendo que el Bienaventurado Pedro se ha visto como el vicario del Hijo de Dios (latín VICARIVS FILII DEI) en la tierra, así los pontífices quienes son los representantes de aquel mismo jefe de los apóstoles, deben obtener de nosotros y nuestro imperio el poder de una supremacía mayor que la clemencia de nuestra serenidad imperial terrenal… En cuanto a la extensión de nuestro poder imperial terrenal, hemos decretado que su santa iglesia Romana sea honrada con veneración, y que más de nuestro imperio y trono terrenal el más sagrado asiento de del Bienaventurado Pedro ha de ser gloriosamente exaltado…  Y ordenamos y decretamos que él ha de tener la supremacía también sobre las cuatro principales sedes, Alejandría, Antioquía, Jerusalén y Constantinopla, como también sobre las iglesias de Dios en todo el mundo.”  Cristóbal B. Coleman, The Treatise of Lorenzo Valla on the Donation of Constantine (Yale University Press, New Haven, 1922), Págs. 1, 2, 11.  (Traducido del inglés.)

Pág. 226,264:  Iglesia Católica Reclama Libertad Sólo para Ella.  “La Iglesia Católica Romana, convencida de sus divinas prerrogativas, de ser la única iglesia verdadera, ha de demandar el derecho de libertad sólo para ella, porque tal derecho sólo puede poseerlo la verdad, nunca el error… Consecuentemente, en un estado donde la mayoría de la gente es Católica, la iglesia ha de requerir que la existencia legal sea negada al error, y que si las minorías religiosas actualmente existen, tendrán sólo una existencia de facto, sin la oportunidad de expandir sus creencias.”  (Tomado de la Civilita Cattolica, citado por Robert McAfee Brown en The Issues Which Divide Us, editado por Philip Scharper, N.Y.,  p. 82.

Pág. 226:  Iglesia Católica Rechaza la Separación de Iglesia y Estado.  “No es en sí mismo incorrecto  preferir una forma de gobierno democrático, si sólo la doctrina católica es mantenida como el origen y ejercicio del poder.”  De la encíclica Libertad Humana, del papa León XIII.  The Great Enciclical Letters of Pope Leo XIII  (3ra. edición, 1903, Benziger, New York),  Pág. 162.  (Traducido del inglés.)

En un anejo a la encíclica Quanta Cura, del 8 de diciembre del 1864, y que el papa llamó Sílabo de Errores, Pío IX llama error a que “la iglesia debe ser separada del estado y el estado de la iglesia.”  Papa Pío IX, Sylabus uf Errors. traducido en Dogmatic Canons and Decrees (1912, Devin-Adair Company, New York),  Pág. 202.   (Traducido del inglés.)

Pág. 260:  Dr. Domínguez sobre la Gran Ramera. En su  libro, el doctor Domínguez escribe qué significa el término “la gran prostituta” de Apocalipsis 18.  Él concluye que  “Es un imperio soberano religioso y moral porque su gran pecado fue la ‘prostitución, la ‘idolatría, conducir a la idolatría a los reyes, a los pueblos y a las muchedumbres…

“Así que la ‘Gran Prostituta es un gran imperio con sede en Roma.  No cabe duda que la Roma Imperial fue un símbolo de la ‘gran  Prostituta. Pero la Roma Imperial no es tan importante ante los ojos de Dios, como lo es el Pueblo de Dios; y si al Pueblo de Dios de la Antigua Alianza lo llama ‘prostituta cuando se hace apóstata, la ‘Gran prostituta tiene que ser el pueblo de Dios de la Nueva Alianza cuando se hace apóstata.  Por lo tanto, la ‘Gran Prostituta es la Iglesia de Cristo Prostituida, con sede en Roma.”  Dr. Jerónimo Domínguez, El Anticristo, La Gran Prostituta o Babilonia la Grande, (Box 240,  New York, 10032)  Págs. 177, 178.

Pág. 264:  Ideal: Unión de Iglesia y Estado.   “De acuerdo a la doctrina católica, … la unión de la iglesia y el estado aun se afirma ser la más perfecta solución en sí misma.”  Theodore Maynard, The Story of American Catholicism (The Macmillan Company, New York,  1941), Pág. 152.  (Traducido del inglés.)

Pág. 265:  Origen de la Madonas.  “Los babilonios en su religión popular, supremamente adoraban una Diosa Madre y un Niño,  quienes eran representados en cuadros e imágenes como un infante o niño en los brazos de su madre.  De Babilonia, este culto a la Madre y al Niño se esparció por los confines de la tierra.  En Egipto,, la Madre y el Niño eran adorados bajo el nombre de Isis y Osiris.  En la India, aun hasta nuestros días, como Isi e Iswara; en Asia, como Cybele y Deoious, en Roma pagana como Fortuna y Júpiter-puer, o Júpiter, el niño; en Grecia como Ceres, la Gran Madre, con el bebé en su pecho, o como Irene, la diosa de la Paz, con el niño Plutus  en sus brazos, y aun en Tibet, en China, en Japón, los misioneros Jesuitas se admiraron de encontrar la contraparte de Madonna y su niño adorados devotamente como en la misma Roma Papal;  Shing Moo, la Santa Madre en China, siendo representada con un niño en sus brazos, y una gloria a su alrededor, exactamente como si un artista católico romano fuera empleado para pintarla.”  Alexander Hislop, The Two Babylons (Loizeaux Brothers, Neptune, new Jersey, 1959), Págs. 18, 19.  (Traducido del inglés.)

Pág. 268:  Bonifacio VIII dice ser César y Emperador.  “Bonifacio VIII, en el jubileo de 1,300 cuando, sentado en el trono de Constantino, ceñido con la espada imperial, usando una corona, y moviendo un cetro, él gritó a la multitud de leales peregrinos:  Yo  soy César – yo soy emperador.”  Alexander Clarence Flick,  The Rise of the Medieval Church  (Burt Franklin, New York, 1959),  Pág. 413.  (Traducido del inglés.)

Pág. 269:  Papa León XI frente a Tropas.   “En la ‘era de las tinieblas, fueron muchos los obispos cristianos que de un modo u otro apoyaron a algún ejército que salía al campo de batalla.  Las conquistas de Carlomagno recibieron sanción papal.

“… El papa León 11 dio el ejemplo, al marchar al frente de las tropas con las que esperaba derrotar a los normandos.”  Justo L. González,  Historia Ilustrada del Cristianismo, Tomo 4, “La Era de los Altos Ideales”  (Editorial Caribe, Miami, Florida) Pág. 62.

Pág. 269:  Las Cruzadas, Comienzo.  “…En el Concilio de Clermont (el papa Urbano II) lanzó su famoso llamamiento a la Primera Cruzada…  Tras referirse a los peligros que atravesaban los cristianos de Oriente por la amenaza turca,  el Papa pasó a describir en detalle los horrores que sufrían los peregrinos, la profanación de los lugares sagrados, y la imperiosa necesidad de acudir en socorro a los hermanos griegos.  Antes de que terminase su discurso, la multitud comenzó a expresar su aprobación.  Luego el Papa les ofreció una indulgencia plenaria a todos los que murieran en la empresa.   Esto quería decir que cualquier pecado, por muy grave que fuese, les sería perdonado, e irían directamente al paraíso.  La muchedumbre continuó expresando su entusiasmo y, al concluir el discurso, rompió a gritar: ‘¡Dios lo quiere!  ¡Dios lo quiere!  ¡Dios lo quiere!’ “  Id.,  Pág. 63.

Pág. 269:  Toma de Jerusalén por los Cruzados.  “Entonces aquellos soldados de Cristo se dedicaron a la venganza.  Todos los soldados sarracenos fueron muertos, y la población civil no sufrió mejor suerte.  Muchas mujeres fueron violadas.  A otras se les arrancaron los niños de pecho, para estrellarlos contra las paredes.  Los judíos habían acudido a la sinagoga.  Los cruzados le prendieron fuego al edificio, y los mataron a todos.  Según cuenta un testigo ocular, la carnicería fue tal que en el pórtico de Salomón la sangre llegaba a las rodillas de los caballos.  Cuando por fin terminó la matanza, y se decidió que era hora de enterrar los cadáveres, los sobrevivientes entre los sarracenos eran tan pocos que fue necesario pagarles a los cristianos más pobres para que se ocuparan de la tétrica labor.”  Id.  Pág. 77.

 


Índice
Introducción
| La Revelación de Jesucristo | Ven, Señor Jesús (Poema) | Las Siete Iglesias
El Santuario | Los Siete Sellos | Él Viene (Poema) | El Sello del Dios Vivo | Sabatista (Poema)
Las Siete Trompetas | El Mensaje del Juicio | Dos Testigos | La Mujer y el Dragón
Sí, Yo soy Adventista (Poema) | El Anticristo | El Mensaje Final | La Gran Ramera | Las Siete Plagas Postreras
El Milenio | La Tierra Nueva | Nuestro Hogar Celestial (Poema) | Apéndice-I | Apéndice-II | Bibliografía