IMPUNIDAD GARANTIZADA
Rafael Rivero
Muñoz
Antes de entrar en algunos
comentarios para el seguimiento del caso, tomemos algunas referencias de
las informaciones que la prensa diaria nos deja conocer sobre los
atentados terroristas a las legaciones de España y Colombia, más la
amenaza a la norteamericana. La transcripción de los fragmentos se hará
en orden cronológico.
1.
“... Violencia política// Dos bombas de alto poder generaron pánico...
De manera simultánea, dos legaciones diplomáticas fueron agredidas
mediante explosivos... la Embajada de España en La Castellana... el
Consulado de Colombia, en Chacaíto... Terrorismo estremeció la
ciudad...”[1]
2.
“... el vicepresidente José Vicente Rangel, y el ministro Lucas Rincón
Romero, presumen –aunque no se atrevieron a precisar una acusación–
que los culpables se aprovecharomn de la circunstancia de tensión en las
relaciones exteriores... 'Por vía de ese argumento, al presidente Chávez,
o a cualquier dirigente político, se le pudiera imputar cualquier cosa en
este país'...”[2]
3.
“... Trascendió que el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales
y Criminalísticas, no tiene equipo para determinar el tipo de sustancia
que fue utilizado para provocar los estallidos... se informó que los dos
explosivos fueron colocados en tanquillas de la CANTV para causar mayor
efecto...”[3]
4.
“... Lucas Rincón: 'si hay sospechosos por atentados'... Lucas Rincón
Romero aseguró que las investigaciones... 'van muy adelantada, tenemos
sospechosos y hay venezolanos en entre ellos'... 'tenemos buenas pistas y
yo creo que este caso se va a resolver prontamente (...) Hay varios
sospechosos, tenemos algunos nombres con su identificación. No tenemos
detenidos por los momentos, pero estamos muy cerca de eso...”[4]
5.
“... El ministro del Interior y Justicia, Lucas Rincón, aseguró que
las investigaciones... están bien adelantadas, al punto de que fueron
'plenamente identificados' algunos de los sospechosos de perpetrar los
ataques... Rincón se mostró optimista por una 'pronta resolución del
caso', incluso la prometió 'a cortísimo plazo'. Aseguró que los cuerpos
de investigación tienen 'buenas pistas'... Afirmó que 'ya tenemos los
nombres' de algunos de los responsables de las explosiones y muchos de
ellos corresponden a venezolanos...”[5]
6.
“... Dos ex disip figuran como sospechosos en atentado a Consulado de
Colombia... Fuentes de la policía política informaron que las bombas
colocadas en las sedes diplomáticas de España y el vecino país fueron
elaboradas con una mezcla de C–4 y dinamita militar...”[6]
7.
“... Chávez dice tener fotos de sospechosos... anunció que las
autoridades tienen 'hasta una foto' de los autores de los atentados el
martes contra misiones diplomáticas... ”; comentó que “... los órganos
de inteligencia 'le dieron un informe completico de dónde vino la bomba y
quién le vendió a quién una granada'...'Muy bonito que te quedó. Ya
tengo hasta la foto de los sospechosos y andan escondidos algunos y los
andamos buscando. Asómense para que vean'...”[7]
8.
“... Consultado ayer sobre los explosivos... el ministro Rincón confirmó
que la policía maneja los nombres de sospechosos... El general dijo que
ni él ni ningún cuerpo de seguridad del Estado saben de la existencia de
un supuesto video grabado por cámaras instaladas en el Consulado
colombiano... 'Si eso es así le pediremos a la embajadora Mariángela
Olguín que nos la haga llegar'...”[8]
9.
“... El ministro del Interior y Justicia, Lucas Rincón, está
optimista... Cuando fue consultado sobre la existencia de un video
que fue grabado en la sede diplomática del vecino país, respondió: Yo
no he visto el video del consulado. Lo que he oído son comentarios...
Rincón manifestó que debe hablar personalmente con la embajadora de
Colombia en Venezuela, María Ángela Holguín, para verificar si existe
una grabación. 'He oído lo que ustedes han oído por ahí. Si hay un
famoso video, no sé'... 'A lo mejor eso va a ser un factor bien
importante para llevar a cabo las investigaciones. Nuestros organismos de
seguridad no han visto ningún video'... no quiso suministrar mayores
detalles sobre el caso de las explosiones ocurridas porque 'después la
van a agarrar que si Lucas Rincón dijo esto, que la Disip dijo esto, la
policía científica dijo esto. Hay una especie de malponerlo a uno'...
'Cualquier cosa que yo diga puede favorecer o desfavorecer la investigación.
Si digo que están bastante adelantadas'... 'Tenemos sospechosos. Yo no
voy a hablar que los tenemos identificados para evitar lo de algunos
medios que me pusieron a mí, que yo dije que estaban plenamente
identificados. Cosa que yo no dije'...”[9]
10. “... Investigan a
militares disidentes... La investigación relacionada con los atentados
teroristas contra las sedes diplomáticas de Colombia y España se
encaminan hacia diferentes objetivos, pero las pesquisas se orientan a
inculpar a sectores de la oposición... Los panfletos según los cuales
grupos oficialistas se atribuían los atentados terroristas fueron
descartados, pues no se ordenó realizar un peritaje de data de tinta que
podrían orientar las investigaciones posteriores...”[10]
11. “... Los pesquisas de
la policía científica detectaron que tres hombres que son investigados
por los atentados de la Embajada de España y el Consulado de Colombia no
aparecen en el archivo de la Oni-Dex. Se trata de los dos ex jefes de la
Disip y un tercer sospechoso... sus datos no son ubicados en el sistema de
identificación de personas que existe en el país... Los tres
investigados, según fuentes confiables, fueron borrados del sistema de la
Oficina Nacional de Identificación- Dirección de Extranjería
(OniDex)... un tercer hombre, también ligado a la Disip, y resultó que
tampoco está en el sistema de la OniDex...”[11]
12. “... Embajada de
Colombia entregará video del atentado... La embajadora colombiana Maria
Angela Holguín, anunció que entregará personalmente a Lucas Rincón el
video recogido por el DAS sobre el momento del atentado a la sede del
Consulado en Caracas... Aclaró que no conoce su contenido ni está al
tanto de las presuntas pruebas que dijo tener sobre los hechos el
presidente Hugo Chávez...”[12]
Por lo que podemos
entender de las múltiples declaraciones oficiales e informaciones de la
prensa extractadas sobre un asunto que definitivamente debería revestir
un carácter serio, despojado de frivolidades, por el contrario, el
tratamiento que recibe es toda una mescolanza, un patuco de difícil
digestión. Pareciera que estamos en presencia de aquello que hizo gritar
a Miranda bochinche...bochinche. Una absoluta falta de seriedad, de
organización, de precaria eficacia en el funcionamiento de los órganos
de seguridad del Estado, y lo que es aún más grave, de aquellos quienes
desde los más elevados cargos públicos, dirigen un supuesto gobierno del
país. ¿Qué es?; ¿Negligencia, incompetencia... o, es acaso,
complicidad?. Pregunta, por ahora, sin respuesta.
Resulta imposible
comprender cómo un funcionario que además de ostentar el cargo de
Ministro del Interior y Justicia –el máximo responsable por la
seguridad pública en el territorio nacional, puesto que bajo su mando se
encuentran todos y cada uno de los órganos de ejecución material de
todas las operaciones y medidas de policía, además de las de investigación
criminal– también ostenta el más alto rango militar desde la
muerte de López Contreras: General en Jefe. Un personaje que ya el once
de abril, en una rueda de prensa o comunicado oficial, públicamente
“renunció” al presidente, y que quedara al descubierto en sus
flagrantes contradicciones ulteriores, en ese y otros temas.
Primero afirma
oficialmente el jueves 27 de febrero que “fueron plenamente
identificados algunos de los sospechosos... ya tenemos los nombres de
algunos de los responsables de las explosiones y muchos de ellos
corresponden a venezolanos”, para luego noventa horas después
contradecirse: “me pusieron a mí, que yo dije que estaban plenamente
identificados. Cosa que yo no dije”. Ese mismo día de esas
declaraciones, desmintiéndose a sí mismo a ciento sesenta horas
aproximadamente de ocurridas las dos explosiones en las legaciones de España
y Colombia, alega: “Yo no he visto el video del consulado”.
Es posible que un ministro
del Interior y Justicia, el responsable de la seguridad pública del país,
a siete días de ocurrido un ataque a legaciones extranjeras, sea tan
negligente para no haberse ocupado de una situación tan grave y que ni
tan siquiera pueda afirmar si existe o no un video del momento de colocación
de los explosivos o de ocurrencia de las explosiones. Que, luego, quede en
tal forma evidenciada tal situación, cuando el 7 de marzo a más de
setenta horas de esa última declaración del ministro, la prensa nos
informe que la representante diplomática de una de las legaciones
afectadas por el ataque, entregará el video personalmente al Ministro del
Interior y Justicia.
Un ministro bajo cuya
responsabilidad está el cuerpo de investigaciones criminales, cuyos
responsables o voceros alegan ante los medios de comunicación no estar en
capacidad de determinar cuál tipo de componente explosivo fue el detonado
en ambas legaciones diplomáticas, por no contar con los equipos y medios
pertinentes; pero que además, una policía que no ha tomado en cuenta los
panfletos lanzados en los alrededores y momento de las explosiones y que,
además, informe a la prensa que ha visto interumpida sus pesquisas en
virtud de que los datos de tres sujetos sospechosos, entre ellos dos ex
funcionarios policiales, habían sido extraídos de los registros del
sistema nacional de identificación, despacho que también está bajo la
responsabilidad del mismo ministro.
Es esa negligencia,
incompetencia..o, complicidad, de ministros y no ministros, policías y no
policías, la que alimenta el desconcierto, la desesperación del
ciudadano, y mantiene a la población venezolana bajo el terror de la
delincuencia, cualquiera sea su expresión –¿será acaso una política
de gobierno?. Una delincuencia cada vez más letal, hasta el punto de que,
entre masacres, fines de semana y muertos entre semana, se registra el último
año una tasa de asesinatos equivalentes a cincuenta muertos por cada cien
mil habitantes; de ellos, más del ochenta por ciento por armas de fuego.
Ahora el asunto, por lo visto, ha pasado a otra fase, la de granadas y
bombas. ¿Hasta dónde alcanzará la escala en cifras de muertos?
Hay más
Por su parte un jefe de
Estado que afirma públicamente tener las fotos de los sospechosos, de
tener informes donde consta quién le vendió la granada a quién; que
luego agrega en tono de confianza y dirigiéndose a alguien en particular:
“Muy bonito que te quedó”; reafirma: “Ya tengo hasta la foto de los
sospechosos y andan escondidos algunos y los andamos buscando“. Y
confirma de seguido: “Asómense para que vean”.
¿Quién ese a quien le
quedó bonito?; ¿como la revolución?; ¿quiénes son los que se van
asomar, por dónde?; y ¿qué es eso que van a ver?; ¿será el Aló
Presidente por TV, el siguiente domingo?..
Por su parte el Fiscal
General de la República afirma por televisión que el jefe del Estado no
ha tenido acceso alguno a las actas de la Fiscalía; entonces: ¿Existen o
no las fotos?; ¿existe el informe de quién le vendió la granada a quién?;
¿son o no estos documentos parte de la investigación criminal? y por
tanto, responsabilidad de la Fiscalía de recabarlo e incorporarlos a la
causa. Ya el video, al parecer, si existe y será entregado por la
representante de Colombia al Ministro de Interior y Justicia, quien deberá,
al igual que en el caso anterior, remitirlo a la Fiscalía.
El otro detalle
Eso, declarado por
funcionarios policiales, de que las fichas de los ex funcionarios y otro
sospechoso hayan sido extraídas de los registros del servicio nacional de
identificación (OniDex), no deja de ser otra patraña. Como es de todos
los funcionarios policiales conocidos, existe lo que llaman la Cámara. Se
trata de un procedimiento a todas luces irregular, pero de práctica común;
una oficina especial donde, extraídas y trasladadas de su lugar natural
de almacenamiento, son depositadas bajo condiciones de seguridad
extraordinaria todas las fichas correspondientes a las identidades de los
altos funcionarios de gobierno. Este procedimiento tiene como fin, evitar
que cualquier persona, funcionario o no, pueda tener acceso a los datos y
fotografías de esos funcionarios; en caso de ser necesario, el trámite
para obtener la información, deberá ser ejecutado por el interesado y
por ante el responsable de esa cámara, quien, quiéralo o no el
investigador, informará al funcionario afectado por la búsqueda o
indagación.
En todo caso, el argumento
es falaz puesto que el procedimiento descrito es del conocimiento de los
funcionarios, tanto de la dependencia de Identificación como de los
cuerpos policiales; más aún, y en todo caso, los datos de esos
sospechosos a quienes identifican como ex funcionarios de DISIP y otro que
si bien no fue funcionario al parecer estuvo vinculado a ese servicio,
podrán ser solicitados a la dirección o división de personal del citado
organismo, quien estaría en la obligación y deberá suministrarlos. En
caso de nagativa a suministrarlos por parte del organismos requerido,
tanto la dirección del cuerpo policial requirente, como el Fiscal, podrán
hacer uso de la vía jurisdiccional para la satisfacción del
requerimiento. Es decir, queda suficientemente expuesto, que el argumento
alegado por el órgano de investigación criminal, en cuanto a los datos e
informaciones de identidad de los señalados sospechosos en el atentado
terrorista, no tiene soporte alguno.
No es la policía quien
puede disponer si una pieza o material colectado en una escena de suceso,
forma o no parte del acumulado de evidencias; en todo caso y a todo
evento, la policía está obligada por ley a recolectarla, preservarla en
las condiciones pautada por los procedimientos: la cadena de custodia.
Corresponderá en todo caso al Fiscal de la causa, determinar las
gestiones, investigaciones, diligencias y pruebas periciales a las cuales
deberán ser sometidas las piezas y materiales colectados por la policía.
Corolario
En definitiva, venga de
donde venga la imprudencia, la inconsistencia, la contradicción o la
excusa, la acción o la inacción; no se requieren grandes dotes
policiales o experticia criminalística para estimar que no resulta difícil
imaginar cuál es el camino que ha sido trazado para la investigación de
los actos de terrorismo, éste de las legaciones diplomáticas y cualquier
otro –a tiros o a bombas–, que haya sucedido o que esté por suceder.
De ser válido este supuesto, no queda otra resultante derrivada más que
la: impunidad garantizada.
Caracas, 07 de
marzo de 2003
[1]
Gustavo Rodríguez. El Universal; miércoles 26 de febrero de 2003; pág.
1–2
[2]
Alfredo Rojas. El Universal; miércoles 26 de febrero de 2003; pág.
1–4
[3]
Sandra Guerrero. El Nacional; jueves 27 de febrero de 2003; pág. A/4
[4]
Eugenio Martínez. El Universal; viernes 28 de febrero de 2003; pág.
1–2
[5]
Adela Leal. El Nacional; viernes 28 de febrero de 2003; pág. D 16
[6]
Rafael Luna Noguera. El Nacional; sábado 1º de marzo de 2003; pág. D
16
[7]
Programa Aló Presidente, domingo 2 de marzo de 2003, reseñado por
Alfredo Rojas. El Universal lunes 3 de marzo de 2003; pág. 1–2
[8]
Carlos Mollejas D. El Universal, martes 4 de marzo de 2003; pág. 2–16
[9]
Sandra Guerrero. El Nacional; martes 4 de marzo de 2003; pág. A/2
[10]
Gustavo Rodríguez. El Universal; jueves 6 de marzo de 2003; pág.
2–20
[11]
Víctor Escalona. ¿Terroristas fantasmas?; El Mundo, viernes 7 de marzo
de 2003 8:05:33 AM
[12] Tereza de Vincenso. El
Universal; viernes 7 de marzo de 2003; pág. 1–4, con anuncio en
primera.
[13] “Desorden,
bullicio y desorganización... A todos nos gusta el bochinche, y en lo
que se acaban las guachafitas, buscamos los zoquetes para colgar el
chinchorro (Dominguez A.S. 1938...” Diccionario de Venezolanismos UCV;
Academia Venezolana de la Lengua; Fundación Edmundo y Hilde Schnoegass;
Caracas 1993.
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