Sin futuro
El minimalismo político
impuesto a la sociedad y a Venezuela como país y en tales circunstancias,
lejos está de presagiar para una u otra éxito en campaña alguna
–social, política, diplomática, militar o económica–; antes por el
contrario, ambos, en los primeros años del siglo XXI, se enfrentan a la más
severa disyuntiva de toda su historia como gentilicio y como Estado
soberano miembro de la comunidad de naciones. O desaparecen como unidad
política, desintegrados –población y territorio– por una acción
interna y externa que luego de enormes pérdidas humanas los desintegrará
y dividirá en comunidades independientes y parcelas de territorio, o, se
consolidan por la acción política al asumir a plenitud de hechos políticos
y de actos de derecho, las responsabilidades que las permanentes
determinantes políticas y geopolíticas imponen a cualquiera sea el
Estado que pretenda existir como tal. Los particulares de uno y otro
extremo de la disyuntiva, han de ser expuestos y analizados a la luz de la
dinámica interna e internacional, determinantes a todos los efectos.
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